4 técnicas de aprendizaje para estudiar mejor

¿Cuántas veces has estado horas delante de tus apuntes sin saber por dónde empezar? ¿Es posible que hayas pasado tardes enteras estudiando, pero no hayas logrado fijar claramente ningún concepto?

Esto es muy habitual, a la vez que frustrante. Cada persona y cada materia a estudiar requiere una técnica de aprendizaje diferente para aprovechar al máximo el tiempo y rentabilizar las horas de estudio.

Uno de los primeros pasos para dejar de malgastar horas inútiles en el escritorio de tu habitación o en la biblioteca es desperezarse. Cambiar de actitud y, por supuesto, olvidar los intentos de aprender cualquier lección de memoria. Aquí podrás descubrir cuál es la técnica de aprendizaje que más te conviene y ponerla en práctica para tu próximo examen. Los resultados hablarán por sí mismos.

 

Resumen

El hecho de escribir, ya sea a mano en un papel o tu ordenador, un resumen del temario con tus propias palabras hace que los conceptos más importantes se fijen mejor. Lo ideal es leerse un par de veces las páginas a estudiar, como las de nuestros ciclos formativos, y comenzar inmediatamente después a resumir lo trabajado ese día.

Además de facilitar el aprendizaje, esta técnica es muy práctica para los repasos posteriores y, si tienes memoria fotográfica, es mucho más sencillo recordar dónde estaba aquello que quieres recordar en unas pocas hojas de resúmenes que en las decenas de páginas del temario.

Leer y subrayar

Esta técnica se basa en la repetición. Es aconsejable leer, subrayar y volver a leerlo varias veces para memorizar lo más importante. En muchas ocasiones, se tiende a subrayar absolutamente todo, algo que hace inútil esta técnica, basada en resaltar las palabras clave o los conceptos más importantes.

Una de sus grandes ventajas es que es una opción rápida y muy amena, que permite avanzar a mayor ritmo. Esto es muy positivo psicológicamente, ya que no hay nada peor que sentir que has invertido varias horas en el estudio de una materia y no has avanzado nada. Eso sí, suele ser una técnica menos eficaz para el aprendizaje que los resúmenes.

 

Esquemas

Se trata de una técnica de aprendizaje similar a los resúmenes, pero algo más rápida y menos tediosa. Al igual que en todos los métodos, el primer paso es leerse bien el temario. Después, debes realizar un esquema detallado que lo englobe todo. Tu habilidad para realizar el esquema es vital para decantarse o no por esta técnica, además de tu capacidad para recordar conceptos a través de las palabras claves o frases cortas del esquema.

Es una de las mejores opciones si tienes una buena memoria fotográfica y capacidad para relacionar conceptos. Además, se pueden reforzar los puntos clave de los esquemas mediante colores en los subrayados o utilizando formas geométricas para cada sección.

 

Repetición

Uno de los métodos más antiguos, pero más eficaces. No se basa en repetirlo todo como un loro aprendiendo el temario de memoria. La mejor opción es repetir la lección para ti mismo o todavía mejor, aprender enseñando. El hecho de explicarle lo que estás estudiando a tus padres, a tu hermano o a tu pareja hacen que los conceptos se fijen mucho mejor.

Cuando consigas explicar en repetidas ocasiones y con tus propias palabras lo aprendido a otra persona habrás interiorizado los conceptos clave.

 

Todas estas técnicas de estudio son ideales para ponerlas en práctica mientras realizas cualquier de nuestras FP duales. Entre nuestra amplia oferta se encuentran ciclos desde Administración y Finanzas hasta Sistemas Microinformáticos y Redes, pasando por Comercio InternacionalGestión de Ventas y Espacios Comerciales o incluso TAFAD.

¡No dejes que tener dificultades para el estudio te priven de un futuro brillante!

 

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